Las Lesiones Cerebrales Traumáticas
[
in English]
Toda lesión en la cabeza puede causar una lesión cerebral
traumática . Existen dos tipos principales de lesión cerebral
traumática:
Lesiones penetrantes: En este tipo de lesión, un cuerpo extraño (como por ejemplo,
una bala) entra al cerebro y causa daños a regiones específicas
del mismo. Esta lesión focal, o localizada, ocurre a lo largo de
la trayectoria de penetración del objeto. Los síntomas varían
dependiendo de la región lesionada del cerebro.
Lesiones cerradas de cabeza: Las lesiones cerradas son resultado de un golpe en la cabeza,
como por ejemplo, cuando la cabeza se da con el parabrisas o el
tablero de mandos del auto durante un accidente de tránsito.
Estas lesiones causan dos tipos de daño cerebral:
La
lesión cerebral primaria
, que es derivada del daño total recibido al momento del impacto,
puede incluir:
-
fractura craneal:
fractura ósea del cráneo
-
contusiones/cardenales:
con frecuencia se dan en la región que se halla debajo de la
zona de impacto o en los lugares donde la fuerza del golpe haya
empujado el cerebro contra los rebordes óseos que se hallan
dentro del cráneo
-
hematomas/coágulos de sangre: ocurren entre el cráneo y el cerebro, o dentro del cerebro
mismo
-
laceraciones: desgarre de los lóbulos o vasos sanguíneos frontales (del
frente) y temporales (del costado) del cerebro (la fuerza del
golpe hace rotar el cerebro sobre los rebordes óseos del
cráneo, causando el desgarre)
-
daño a los nervios (lesión axonal difusa):
se deriva de una fuerza cortante o cizallante ocasionada por el
golpe, que causa la ruptura de las fibras nerviosas del cerebro
debido a daños a las células nerviosas
La
lesión cerebral secundaria
, que es daño que se acumula lentamente después del trauma, puede
incluir:
- inflamación del cerebro (edema cerebral)
- aumento de la presión dentro del cráneo (hipertensión
intracraneal)
- epilepsia
- infección intracraneal
- fiebre
- hematoma
- tensión arterial alta o baja
- baja cantidad de sodio
- anemia
- demasiado o demasiado poco dióxido de carbono
- coagulación anormal de la sangre
- cambios cardíacos
- cambios pulmonares
- cambios nutricionales
Los problemas físicos pueden incluir pérdida de audición,
tinitus (zumbido o silbido en los oídos), dolores de cabeza,
convulsiones, mareos, náuseas, vómitos, visión borrosa,
disminución del sentido del gusto o del olfato, y disminución de
la fuerza y coordinación en el cuerpo, los brazos y las
piernas.
Las personas que han sufrido una lesión cerebral con
frecuencia tienen disfunciones cognitivas y de comunicación que
afectan de manera considerable su capacidad de independencia.
Estos problemas varían dependiendo de cuán generalizada sea la
lesión cerebral y de la ubicación de tal lesión.
Las personas que sobreviven lesiones cerebrales pueden tener
problemas en hallar las palabras que necesitan para expresar una
idea o para explicarse ya sea oralmente o por escrito. Puede
conllevarles gran esfuerzo entender los mensajes orales y
escritos, tal como si estuvieran tratando de entender un idioma
extranjero. Y pueden también tener dificultad con la ortografía,
la escritura y la lectura.
La persona puede tener problemas con la comunicación social,
incluyendo:
- turnarse durante la conversación
- atenerse al tema de la conversación
- usar el tono apropiado de voz
- interpretar los matices de la conversación (como por
ejemplo, determinar la diferencia entre algo dicho en serio y
el sarcasmo)
- responder a las expresiones faciales y al lenguaje
corporal
- seguirle el paso a los demás durante una conversación
rápida
La persona puede mostrarse demasiado emocional (reaccionar de
manera exagerada) o inexpresiva (sin emoción). Lo más frustrante
para los amigos y familiares es que la persona puede darse
escasa, o ninguna, cuenta de estar actuando de manera
inapropiada. En general, la comunicación puede ser infructuosa y
muy frustrante.
Además de los problemas arriba mencionados, los músculos de
los labios y la lengua pueden estar más débiles o tener menos
coordinación después de una lesión cerebral traumática. La
persona puede tener problemas para hablar con claridad, y puede
que no sea capaz de hablar a suficiente volumen como para hacerse
oír durante la conversación. Los músculos pueden estar tan
débiles que la persona sea incapaz de hablar en absoluto. La
debilidad muscular puede también limitar la capacidad de la
persona de masticar y tragar con eficacia.
Las dificultades cognitivas son muy comunes entre las personas
con lesiones cerebrales traumáticas. La cognición (destrezas de
razonamiento) incluye darse cuenta del mundo que lo rodea,
atención a las tareas por realizar, memoria, razonamiento,
resolución de problemas y funcionamiento ejecutivo (por ejemplo,
establecer metas, planificar, iniciar tareas, concientización,
automonitoreo y autoevaluación). Los problemas varían dependiendo
de la ubicación y gravedad de la lesión cerebral y pueden
incluir:
- Problemas de concentración si hay distracciones (por
ejemplo, participar en una conversación en un restaurante
ruidoso o trabajar en varias tareas al mismo tiempo).
- Procesamiento más lento de nueva información. Los mensajes
más largos tienen que ser divididos en segmentos o en frases
más cortas. La persona puede tener necesidad de repetir o
ensayar el mensaje para asegurarse de haber procesado la
información importante. Los interlocutores pueden tener que
hablar más despacio.
- Problemas con la memoria a corto plazo. Puede dificultarse
el aprendizaje de nueva información. Sin embargo, la memoria a
largo plazo para las cosas o los sucesos anteriores a la lesión
por lo general no se ve afectada (por ejemplo, la persona puede
recordar los nombres de parientes y amistades).
- Problemas de funcionamiento ejecutivo. La persona puede
tener problemas para iniciar tareas y establecer metas para
completarlas. Es un esfuerzo planificar y organizar tareas, y
le es difícil evaluar su propio trabajo. Con frecuencia la
persona puede parecer desorganizada y puede necesitar la ayuda
de parientes y amistades. Puede también tener dificultad en
resolver problemas, y puede reaccionar de manera impulsiva (sin
pensar primero) a las situaciones.
El patólogo del habla y el lenguaje (también llamado en
español logopeda, fonoaudiólogo, terapeuta del habla o foniatra)
trabaja con el paciente y con los familiares o personas al
cuidado del mismo como parte de un equipo que puede también
incluir:
- médicos
- enfermeros
- neuropsicólogos
- terapeutas ocupacionales
- terapeutas físicos
- trabajadores sociales
- patronos
- maestros
El equipo colabora para evaluar al paciente y crear un plan
apropiado de tratamiento.
El patólogo del habla y el lenguaje efectúa una evaluación
formal de las destrezas de habla y lenguaje. Se efectúa también
una evaluación motora oral para verificar la fuerza y
coordinación de los músculos que controlan el habla. También se
evalúan la comprensión y el uso de la gramática (sintaxis) y del
vocabulario (semántica), tanto como la lectura y la
escritura.
Las destrezas de comunicación social (lenguaje pragmático) son
evaluadas mediante pruebas formales y la dramatización de
distintas situaciones donde es necesaria la comunicación. Se
puede pedir al paciente que comente cuentos o narraciones y los
puntos de vista de diversos personajes. ¿Entiende el paciente los
sentimientos de los personajes y la razón por la que reaccionan
de cierta manera? ¿Puede explicar la manera en que las acciones
de los diversos personajes afectan los sucesos de la narración?
Se puede pedir al paciente que interprete o explique bromas,
comentarios sarcásticos o cosas absurdas en narraciones o
ilustraciones (por ej., ¿Por qué resulta extraño que una persona
ande vestida con un traje de baño en la nieve?).
El patólogo del habla y el lenguaje evalúa las destrezas
cognitivas y de comunicación. ¿Se da la persona cuenta del mundo
que la rodea? ¿Sabe la persona su nombre, la fecha, el lugar
donde está, lo que le ha sucedido (orientación)? Se evalúa las
destrezas de memoria a corto plazo, como por ejemplo, si la
persona recuerda los detalles principales de un cuento. Se evalúa
el funcionamiento ejecutivo. El patólogo del habla y el lenguaje
evalúa la capacidad del paciente de planificar, organizar y
ocuparse de detalles (por ejemplo, completar todos los pasos
necesarios para cepillarse los dientes). También puede leer una
narración, dejarla incompleta, y preguntar al paciente cuáles son
el principio, medio y desenlace lógicos. Se puede pedir al
paciente que dé soluciones a ciertos problemas (razonamiento y
resolución de problemas; por ejemplo, "¿Qué haría si se le
quedaran las llaves encerradas dentro del auto? ¿Cómo podría
evitar este problema en el futuro?").
Para obtener información adicional sobre cuándo enviar a la
persona a una evaluación cognitiva y de comunicación, consultar
Cognitive-Communication
Referral Guidelines for Adults.
Si se observaran problemas, el patólogo del habla y el
lenguaje evaluaría la deglución y haría recomendaciones sobre
control y tratamiento. La evaluación se centraría en determinar
si el paciente puede tragar sin peligro y recibir nutrición
adecuada. Podrían recomendarse pruebas de deglución adicionales
como resultado de esta evaluación.
De ser necesario, el patólogo del habla y el lenguaje también
evaluaría los beneficios de un aparato o instrumento de
comunicación para que el paciente pudiera expresar sus ideas y
necesidades básicas.
Para comunicarse con un patólogo del habla y el lenguaje,
visitar
ASHA's Find a Professional.
La lista no incluye todas las posibles organizaciones que
publican información sobre el tema, e inclusión en la misma no
constituye aprobación por parte de la Asociación Americana del
Habla, Lenguaje y Audición (ASHA, por sus siglas en inglés) de
la organización ni del contenido del sitio.
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Consultar también:
Lesión
cerebral traumática: causas y número
Lesión
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del habla y el lenguaje