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Exposición

Natalie Fernandez-Roque, AuD1, CCC-A2

es Condueña de "Miami Hearing and Speech Center

La música juega un importante papel en la cultura hispana de América del Norte, México y Puerto Rico.

Resulta de enorme importancia informar a los consumidores hispanos de todo posible riesgo a la salud auditiva. Debido a los recientes avances en la tecnología de audio personal, el público puede ahora escuchar música a niveles muy altos durante largos periodos de tiempo-algo que puede tener como resultado el deterioro prematuro y permanente de la audición.

En mi capacidad de audióloga, evalúo a los adolescentes y demás usuarios de los iPods y otros reproductores MP3 en la región de Miami, y cada vez más a menudo puedo observar leves brechas de pérdida de audición sensorial en las altas frecuencias de la escala de los 3000-6000 Hz, características de la pérdida de audición temprana ocasionada por el ruido. En mi clínica, hemos hallado que algunos jóvenes se muestran muy reacios a bajar el volumen de la música, incluso después de advertírseles de los posibles riesgos que conlleva escuchar la música a demasiado volumen y durante un largo periodo de tiempo. Debido a esta renuencia, nuestra clínica se ha sentido obligada a advertir y educar a los padres sobre estos riesgos.

La culpa no es de la tecnología de por sí, sino de una combinación de factores: (1) la elevación excesiva del volumen para crear un efecto de resonancia, (2) el uso de los productos a demasiado volumen y durante demasiado tiempo, (3) el uso de miniauriculares o audífonos que no se ajustan bien al oído, lo que permite la interferencia de los ruidos ambientales y puede hacer que el oyente suba el volumen para compensar, (4) el tamaño de los audífonos, ya que las investigaciones indican que los audífonos más pequeños producen más altos niveles de amplificación a cualquier volumen, y (5) la ausencia de advertencias claras y específicas por parte de los fabricantes de aparatos o audífonos sobre los posibles efectos nocivos a la audición.

Por el bien de la salud auditiva de la próxima generación, resulta imperativo que continuemos con programas de educación pública como el emprendido por la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (ASHA, por sus siglas en inglés). Los educadores, los profesionales de la salud, los fabricantes y los consumidores han de desempeñar un papel activo en fomentar los esfuerzos de ASHA y en proteger la salud auditiva de nuestros niños y jóvenes.

1AuD - Doctorado en Audiología.
2CCC-A - Certificado de Competencia Clínica de ASHA en Audiología.


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