|
La pérdida de audición debido al volumen excesivo del ruido o de la música es permanente, pero se puede prevenir. En la clínica de audiología de "Children's Hospital Boston", los padres con frecuencia expresan su preocupación sobre cómo poder prevenir la pérdida de audición de sus hijos. Cuando alguien pregunta "¿Cuándo es el ruido demasiado fuerte?" encaramos el reto de proporcionar pautas claras y fáciles de entender que ayuden a la gente a proteger la salud auditiva.
Mi interés en el uso de los sistemas personales de estéreo y la prevención de la pérdida de audición comenzó cuando cursaba estudios graduados. Un día, mientras hacía mi rotación en una clínica como parte de mis estudios, evalué la audición de un joven de quince años que sufría una sutil pero permanente pérdida de audición. El patrón de resultados de la prueba era semejante al de la pérdida de audición debido a la exposición al ruido a largo plazo, como el que se podría observar en alguien que acabara de comenzar a trabajar en una fábrica ruidosa y no estuviera usando protectores auditivos. Cuando le preguntamos sobre las diferentes actividades de su vida que podrían resultar ruidosas, sacó un reproductor CD portátil con audífonos y dijo que escuchaba mucha música. Cuando le preguntamos a qué volumen escuchaba la música, contestó: "¡A todo volumen! Es como mejor suena". Cuando él, a su vez, nos preguntó a qué volumen podría evitar causar daños adicionales, no estuvimos seguros de la mejor manera de orientarlo.
Es muy importante entender que no es sólo a "qué volumen" sino también "cuánto tiempo" una persona escucha música a alto volumen lo que determina si esta actividad ha sido nociva o no para la audición. La combinación del nivel ("qué volumen") y la duración ("cuánto tiempo") podría ayudar a establecer pautas de seguridad para esta actividad.
Una analogía iluminadora podría ser pensar en el uso de los audífonos como una actividad similar a la velocidad a la que conducimos un automóvil. Si supiéramos el "límite de la velocidad" para el nivel y la duración a los que escuchamos estos productos, podríamos ofrecer pautas razonables de seguridad para su uso. Si supiéramos cuántas personas andan escuchando a "exceso de velocidad" y por qué, podríamos sugerir maneras de refrenar los hábitos peligrosos. Para atacar estas preguntas, mis colegas y yo hemos partido en dos direcciones durante nuestros estudios: una para determinar "a qué velocidad conduce la gente", y la otra para establecer un "límite de velocidad" razonable.
Uno de los estudios, con la Dra. Terri Ives, de la Facultad de Audiología de "Pennsylvania College of Optometry", ha examinado el volumen al que la gente escucha diferentes tipos de audífonos en ambientes con distintos tipos de ruidos ambientales. Después de observar los hábitos de escucha de 100 individuos, sabemos que no importa si se usa el tipo de audífono que cubre la oreja o el que se introduce dentro del oído: alrededor del 6% de las personas escuchan a demasiado volumen incluso cuando hay silencio, y alrededor del 80% escucha a demasiado volumen cuando hay ruido (como cuando se usa audífonos en un avión). Pero si se usa audífonos que bloqueen el ruido ambiental, menos personas tienden a escuchar a volumen demasiado alto. Por ejemplo, el patrocinador de nuestro estudio, "Etymotic Research, Inc.", fabrica un audífono que está diseñado para bloquear mucho del ruido ambiental. Cuando los participantes usaron estos audífonos, sólo el 20% escuchó a demasiado volumen cuando había mucho ruido ambiental (comparado al 80% que escuchó a demasiado volumen con audífonos que no bloquearan el ruido ambiental). Por lo tanto, el tipo de audífono (ya sea sobre la oreja o dentro del oído) no influye en el nivel, es el ruido ambiental lo que hace que la gente suba demasiado el volumen. Si el individuo usa un audífono que bloquee el ruido ambiental, tiende a no subir tanto la música en situaciones ruidosas.
Por tanto, si el ruido ambiental nos hace "ir a exceso de velocidad" con nuestros audífonos, y algunos buenos audífonos nos ayudan a "ir a menos velocidad", ¿cuál es entonces el límite de velocidad? El otro estudio, que yo realizara junto a Cory Portnuff, un estudiante de Doctorado en Audiología de "University of Colorado", trata de establecer ese "límite de velocidad" para los reproductores MP3. Examinamos los reproductores iPod, iPod Mini y iPod Nano de Apple, Creative Zen Micro, y Sansa Sandisk MP3, y sus niveles de producción de sonido usando varios tipos distintos de audífonos (dentro del oído, miniauriculares y sobre el oído). Hallamos que, en general, se puede subir la música hasta 80% de la capacidad máxima de volumen y escuchar hasta durante 90 minutos sin incrementar gravemente el riesgo de pérdida de audición, usando los auriculares que vienen con los reproductores MP3. Si se escucha la música a menos volumen (como 60% ó 70% del máximo) se puede usar el producto durante más tiempo (aunque no todo el día) sin aumentar el riesgo de pérdida de audición. Pero si se escucha a todo volumen (al nivel máximo), sólo se puede escuchar durante unos minutos antes de que empiece a aumentar el riesgo de pérdida auditiva.
Por consiguiente, nuestras pautas de seguridad para el uso de estos productos indican que no se debe exceder un nivel máximo del 80% del volumen si se escucha durante 90 minutos o menos, usando los miniauriculares típicos que vienen con el reproductor MP3. El uso de un audífono que bloquee el ruido ambiental tiende a ayudar a escuchar a niveles más moderados (menos del 80% durante 90 minutos), incluso cuando hay bastante ruido ambiental. Es muy importante, sin embargo, saber que estos audífonos que aíslan el sonido también bloquean importantes ruidos ambientales, como la bocina de un auto o el silbido de un tren. No se debe usar audífonos que aíslen el sonido cuando es necesario estar al tanto de los ruidos ambientales por razones de seguridad. Son excelentes si se está en un gimnasio y se desea ahogar el sonido de los altavoces del gimnasio y escuchar la propia música, o si se desea oír una película a un volumen razonable en un avión. No sería buena idea usarlos si se quiere escuchar música mientras se camina de regreso a casa en una parte peligrosa de la ciudad.
Indudablemente, la mayoría de la gente no desarrollará pérdida de audición por escuchar los audífonos a demasiado volumen. Nuestras investigaciones, tanto como estudios publicados por otros investigadores, indican que la cantidad de gente que escucha habitualmente a demasiado volumen y durante demasiado tiempo y que pudiera desarrollar pérdida de audición es con toda probabilidad menos del 1% (nuestros cálculos indican alrededor de 0.5%). Incluso si sólo ½ del 1% de los usuarios desarrolla pérdida auditiva debido al abuso del uso de los audífonos, dado que se ha vendido alrededor de 70 millones de reproductores MP3 desde el 2001, esto quiere decir que hasta 350,000 personas podrían desarrollar pérdida de audición debido al uso irresponsable de los mismos. Esto resulta trágico, dado que este tipo de pérdida de audición es permanente y completamente evitable. Esperamos que los actuales esfuerzos de investigación y educación protejan la audición de tantas personas como sea posible.
1 ScD - Doctorado en Ciencias. 2CCC-A - Certificado de Competencia Clínica de ASHA en Audiología.
|